A sus 30 años, el defensa del Hamburgo es, desde la Eurocopa 2008, pieza clave y punta de lanza de una zaga impresionante en la fase de clasificación mundialista, con sólo dos goles en contra en ocho partidos. Su colaboración con Andre Ooijer en el eje de la retaguardia conformó la muralla sobre la que Holanda construyó su histórica trayectoria rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2010.

Joris Mathijsen, a quien en la fase de clasificación para Alemania 2006 recurrieron solamente para disputar tres encuentros, ha escalado a una nueva dimensión desde su traspaso a la Bundesliga. Después de dos temporadas con problemas de lesiones en el AZ Alkmaar de Co Adriaanse, el ex canterano del Willem II (donde llegó cuando tenía 9 años) vio cómo el Hamburgo desembolsaba 6 millones de euros por hacerse con sus servicios. A partir de entonces, se ha consolidado como uno de los hombres más regulares del equipo germano, donde su poder en el vestuario está a la altura de su rendimiento sobre el césped. El Hamburgo, por cierto, ha ampliado su contrato hasta 2012.

Tras ser convocado por primera vez en noviembre de 2004, en un triunfo a domicilio ante Andorra (0-3), Mathijsen ya disputó la Copa Mundial de la FIFA 2006 antes de adquirir por completo su estatus actual en Suiza y Austria. La derrota en los cuartos de esa Eurocopa contra Rusia sigue siendo su momento más doloroso con la selección. Por lo demás, ningún futbolista de la Oranje jugó más minutos que él en la pasada fase de clasificación mundialista.